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451 en la Plaza de la Libertad (ex-Zucotti Park)

8 Dic
Escrito por Peter Linebaugh para Sin Permiso

Traducción  de Lucas Antón

La destrucción con nocturnidad y cobardía de más de cinco mil volúmenes de la “Biblioteca Popular” la semana pasada, un depósito de conocimiento reunido por el movimiento “Ocupa Wall Street” exige el más vigoroso contrapeso. El alcalde Bloomberg de Nueva York ordenó dicha destrucción, que fue coordinada desde luego con Wall Street y la Casa Blanca.

Que el número 451 se convierta en su matrícula, que sea su número de Seguridad Social, que pase por contraseña de sus miles de millones, que sea su absoluto carné de identidad, pues el mundo hoy le conoce como aquel que llevó a cabo la distopía de la quema de libros descrita en Fahrenheit 451 (1953) de Ray Bradbury, que se saben todos los alumnos de los institutos norteamericanos.

O bien podría compararse la destrucción efectuada en el Parque Zuccotti a la quema de libros en la Alemania de 1933. Las hogueras alemanas movieron a un camarada de 1968 a colocar en el lugar de la horrenda acción de los nazis una placa con las palabras que Heinrich Heine escribiera en 1821:

wo man Bücher verbrennt,
Verbrennt man
Auch am Ende Menschen

que viene a significar poco más o menos, ‘allí donde el hombre empieza por quemar libros termina quemando gente’. Existe, por supuesto, una diferencia entre 1933 y 2011. La distancia entre el gas del holocausto y las quemaduras del pulverizador de pimienta es substancial, pero se trata de una distancia que sigue un continuo químico semejante y comparte el mismo miedo a las ideas. Aunque los plutócratas están confabulados con los belicistas, ya no están organizados como capital nacional y social, el capitalismo está hoy globalizado, nos dicen constantemente, no es nacional ni social. Sin embargo, nosotros, el 99%, estamos en todo el mundo y somos cada vez más sociales.

Los libros del Parque Zuccotti Park se apilaron en contenedores pertenecientes al departamento de sanidad pública. El pretexto de la destrucción era “limpiar” el parque, el cual, según afirmó el alcalde, estaba lleno de “porquería”. Esta retórica es la de Mein Kampf. Pero nadie se engaña. Estos actos son intentos deliberados de destruir las ideas y los muchos “síes” del movimiento contra el neoliberalismo, y nuestra absoluta negación de la blasfema noción de que el dominio del 1%, con sus guerras, sus deudas y trabajos es inevitable y eterno.

Arrasar con los libros es signo de los tiempos tanto como la deliberada destrucción de las antigüedades y la Biblioteca Nacional de Bagdad. En el caso de Mesopotamia, los libros contenían la sabiduría de las primeras ciudades de la historia humana; en el caso del Parque Zuccotti, la sabiduría era a buen seguro la de las próximas ciudades de la historia humana. Bueno, no sólo de las ciudades. Evidentemente, el país y los mares y la estratosfera son lugares de porquería y destrucción que necesitan reparaciones. Hasta el jubileo bíblico del perdón de la deuda, la manumisión y la restauración de la tierra entraña un tiempo de barbecho para dar a un descanso al suelo.

Hoy en día el 1% espera toda clase de respeto, como si el dinero lo otorgase, mientras que nosotros, el 99%, nos vemos degradados y devaluados. Nuestra riqueza no es lucro asqueroso. Nuestra riqueza consiste en ideas, consiste en nuestros libros, consiste en la prefiguración de nuestra relación con los demás. Nuestra riqueza se cifra en nuestras asambleas en las que el “micrófono del pueblo” nos devuelve a la etimología de asamblea, ecclesia, que significa “convocar”.

A las pocas horas, se repitió la convocatoria y la gente volvió a re-unirse al objeto de re-constituir el movimiento para ocupar Wall Street. Entre las señales había una que sin duda era una llamada: “Arrest one of us; two more appear. You can’t arrest an idea!” [“¡Detienes a uno, y otros dos vienen, que las ideas no se detienen!”]. Las ideas no son “cosas completamente muertas”, como dijo Milton (Areopagitica, 1644), “son tan animadas, tan vigorosamente productivas como esos legendarios dientes de dragón, y sembradas aquí y allá, pueden acabar brotando como hombres armados”. Escribía en medio de una guerra civil; nosotros podemos decir que estamos armados de libros e ideas. Nuestras ocupaciones, aquí y allá, y por doquier, las encarnan. No hay más que ser testigos de la elocuencia de voz queda y la sólida compostura del bibliotecario de “Ocupa Wall Street” en la rueda de prensa de antes de ayer para comprender esta ecclesia.

Esta – la relación entre palabras y hechos – es la cuestión esencial. La Ocupación de Wall Street tendía hacía una unidad de acción y habla, pues la acción de la ocupación creó la asamblea en la que podía darse el hablar claro y alzar la voz. La discusión resultante crea el conocimiento del futuro revolucionario. La lucha por las ideas es una lucha por el espacio: así pasaba en las colinas y montañas de las guerrillas de liberación, y con los campesinos y soldados de los soviets, ese fue el caso de los pequeños granjeros y artesanos de la guerra civil inglesa, y el de la cancha del juego de pelota en la que empezó la Revolución Francesa de 1789; así ocurrió en el Zócalo de Oaxaca; y fue lo sucedido en innumerables acampadas históricas en bosques y campas, de la rebelión de Kett a los zapatistas de Chiapas. En todos estos lugares fue la combinación de ideas y gente en asamblea en algún espacio real, ocupado, la que resultó creativa: las ideas por si solas quedan rápidamente sofocadas en cubículos de estudio aislados, las multitudes por si solas se vuelven estúpidas rápidamente en los estadios de los deportes permitidos. Cuando se unen nuestro movimiento se pone a la altura de su nombre. Puede empezar la historia. De ahí que nuestros enemigos tengan la necesidad de reprimir nuestros hechos y nuestras ideas. La protección de esta relación entre ideas y asamblea es lo que olvidó la Constitución norteamericana y hubo que arreglar enseguida la primerísima enmienda.

La ocupacion y el regreso de la desobediencia civil en EU: Creatividad infinita en la escuela de la rebeldía

30 Nov

Por Radiosonidera
Despues de casi más de dos meses de mantener las ocupaciones en diferentes ciudades de los Estados Unidos, la policía ha tratado de desalojar y dispersar a las masas que no se cansan de gritar que son el 99%. Algunas veces los cantos de “Esto es como se ve la Democracia” y otras veces recurriendo al Mic Check -el llamado micrófono del pueblo- los indignados de las ocupaciones de Estados Unidos tratan de mantener lo más sólido de este movimiento, las plazas ocupadas.

Sin embargo entre las pláticas empiezan a surgir dudas sobre los siguientes pasos de este movimiento de ocupación ante el inminente invierno y el acoso policíaco. Es evidente que el flujo de gente ha empezado a decaer, y ante las trampas del uso excesivo de la tecnología, muchos de los que antes estaban al pie de guerra en las ocupaciones, ahora se conforman con seguir desde la comodidad de sus casas las transmisiones en vivo que se realizan a través del internet.

Hace unas semanas mi compañero y yo recorrimos por casualidad Estados Unidos de costa oeste a costa este. Lo que encontramos en el camino sin duda invaluable, el diálogo cara a cara con aquellxs que siguen de pie en las plazas, tratando de organizarse, apoyando a sindicatos, con planes desarticulados de tomas de edificios, sin realmente entender cuáles son las demandas específicas de este movimiento, enfrentando al reto de tratar de realizar la coordinación de un movimiento diverso que no tiene pies ni cabeza, pero sin duda motivados por el hecho de que este movimiento de los indignados en Estados Unidos es un respiro de la monotonía y obediencia civil que ha reinado en los Estados Unidos desde que la policía desarticuló los movimientos de las Panteras Negras en Oakland California y MOVE en Filadelfia respectivamente.

Definitivamente un patrón de la mayoría de las ocupaciones es la constante frustración de muchxs debido a lo desarticulado del movimiento, y al hecho de que existen divisiones y opiniones encontradas. Para algunxs es triste el hecho de que en las Asambleas Generales halla desacuerdos, confusión e incluso enfrentamientos verbales, sin embargo, desde una perspectiva con un poco de distancia y perspectiva, esto es el mero resultado de la convocatoria amplia que ha logrado este movimiento del 99%. Después de años de conformidad e intentos aislados de centros comunitarios autónomos, este movimiento de ocupación trae la posibilidad del diálogo y el reto para los activistas de la vieja guardia para poner en marcha la teoría, sin perder de vista el hecho de que este movimiento no necesita de líderes o doctrinas, si no de la capacidad de construir una propuesta autónoma desde abajo y de forma horizontal.

Una crítica fuerte al movimiento del 99%, dependiendo de la ciudad y el contexto, es la falta de representatividad y participación multiétnica. A pesar de que algunxs activistas se empeñen en ser auto críticos y recordarse a si mismos sobre sus privilegios raciales, el movimiento parece excluyente para la población que no habla la lengua inglesa. También hay que recordar que Estados Unidos es el país que ha causado la inmigración forzada de miles de inmigrantes que han dejado sus países arruinados detrás, y al llegar al país del sueño americano se enfrentan a leyes anti racistas que les persiguen y encierran. ¿Por qué habrían estos grupos de inmigrantes de tener alguna simpatía con el movimiento de norteamericanos en sus mayoría de raza anglosajona?. Esta es una pregunta que muchxs inmigrantes le hacen al movimiento. Bueno, la respuesta no es tan simple. Requiere de hechar un vistazo hacia atrás a la historia y al orden mundial en el que sobrevivimos. Requiere de un acercamiento de los movimientos sociales de inmigrantes a los movimientos sociales en Estados Unidos y viceversa. Y para muchxs la obligación social a participar en este movimiento por muy confuso que parezca, el simple hecho de que un movimiento que surge en la panza de la bestia debería ser mucho más efectivo que las manifestaciones que hemos podido mantener frente a los consulados de Estados Unidos en los países Latinoaméricanos, sin menospreciar la lucha de nuestros pueblos en América Latina, sin lugar a dudas, muchas de estas manifestaciones se miran como gritos de hormigas ante los pies de un gigante. Sin embargo estos movimientos sociales que se han gestado por años en América Latina con limitados recursos y creatividad infinita son una escuela de rebeldía que brinda la experiencia de la tradición de las ocupaciones por años, a lo que llamamos plantones. Años de mantenerse bajo la lluvia con carpas, de organización social, de cooperativas de comida, de radios comunitarias que no necesitan permiso para transmitir las voces del pueblo, de barricadas, de desobediencia civil de aquellxs que no tienen miedo, pues aquél que lo ha perdido todo no tiene miedo, y así en nuestros países en América Latina, hemos pasado años bajo el terror y opresión militar que ha sido inyectada por el gobierno estadounidense. Hemos aprendido a sobrevivir con rebeldía.

Así como es necesario para el inmigrante mantener su identidad cultural, debería ser también necesario conocer sobre la historia de la tierra donde pone sus pies. De ser así, poco a poco nos daríamos cuenta que esta nación que se mantiene con el discurso de la democracia al mismo tiempo que mantiene la invasión militar en otros países, lleva años de opresión desde el día en que los colonialistas pusieron sus pies en este continente mal llamado América. Este país desde el principio ha controlado a las minorías a base no sólo de racismo, sino de clasismo. Cuando los primeros anglosajones llegaron a este país, no fueron solamente los ricos quienes llegaron, sino también sirvientes pobres de piel blanca que abandonaron sus países en busca del sueño americano. Cuando los colonizadores desembarcaron a los primeros esclavos negros, fue claro desde el principio que no tenían la más mínima intención de tratarles como seres humanos, si no como animales. Y cuando las condiciones de los esclavos negros y los sirvientes blancos fueron similares, y se empezaron a crear alianzas interraciales para derrotar a los anglosajones en el poder, estos mismos decidieron seguir aquél viejo dicho: Divide y vencerás. Ofreciendo a los sirvientes blancos la posibilidad de ser libres después de cierto número de años de trabajo y de adquirir tierra, estos decidieron desvincularse y abandonar a su suerte a aquellxs sin duda desgraciados por el color de su piel, los esclavos negros tendrían que llevar su lucha con sus propias manos. Fueron los capataces, los que construyeron el sistema de leyes en este país, los terratenientes quienes desarticularon las alianzas interraciales. Y siguen siendo los dueños del dinero los que tienen el poder, aquellos quienes dictan las leyes en este país, sin importar el color de su piel, tales como el Consejo de Intercambio Legislativo Americano (ALEC por sus siglas en inglés), quienes tejieron la ley SB1070 en Arizona que habilita a las fuerzas policiales a realizar detenciones basadas en el perfil racial. Y en los barrios negros pobres de Filadelfia estas mismas fuerzas policíacas siguen asesinando jóvenes, llenando de drogas y armas las calles. Creando inestabilidad e irritación entre los que son los más oprimidos.

Sin tratar de crear divisionismo, si no de comprender el territorio donde surge este movimiento y de ser más hábiles en nuestras estrategias y de aprender de los retos que se nos presentan es necesario nombrar varias verdades, sin que éstas nos lleven a la frustración, la indiferencia y a la no participación.
Ante el divisionismo entre activistas en Estados Unidos, es claro que las luchas que les atañen son prioritariamente diferentes. Mientras unxs luchan por igualdad económica, otros luchan por el derecho a sus derechos humanos básicos, a la no discriminación por el color de piel, un lugar donde dormir, comida, acceso a los servicios médicos, educación. Así algo de gran interés que he encontrado en mi experiencia personal en las ocupaciones es la reunión de todxs aquellxs que están inconformes en las calles por una u otra razón. Y las Asambleas Generales recuerdan al mito de la Torre de Babel, donde las miles de lenguas hicieron imposible el diálogo entre aqullxs que osaron retar al Dios cristiano en la construcción de una torre que casi alcanzaba el cielo desde donde domina y dicta las leyes bajo las cuáles hay que vivir. Es de alguna manera hermoso ver en las ocupaciones a activistas inconformes durmiendo espalda con espalda con aquellxs a quienes antes no se atrevían a mirar a los ojos, a los vagabundos que viven en la calle, a los locos que mantienen vivas las ciudades de Estado Unidos, otras víctimas más del sistema policíaco.

Es un reto enorme para este movimiento construir las bases que permitan el dialógo directo. El movimiento si bien necesita mantener su base que constituyen las plazas ocupadas, ya que estas le dan visibilidad al movimiento y permiten que cualquier transeúnte se acerque, también es necesario tomar los espacios que permitan mantener estas discusiones en las cuáles construiremos un movimiento articulado entre todxs estxs que nos miramos diferentes. Y necesitamos de tácticas efectivas coordinadas entre las diferentes ocupaciones a lo largo del país. Es un común denominador en la mayoría de las ocupaciones que es necesario moverse bajo un techo ante las inclemencias del clima. Este 6 de Diciembre hay un llamado que hace la Ocupación de Wall Street en Nueva York para tomar las casas que han sido hipotecadas. Las voces en la Asamblea general de Oakland el pasado 15 de Noviembre un día después de su desalojo apuntaban a lo mismo: dirigir el movimiento a tomar las casas que han sido arrebatadas de sus dueños, y tomar las escuelas que han sido cerradas por los gobiernos de las ciudades. Desde la ocupación de Oakland también la acción coordinada para este 12 de Diciembre el cierre de los puertos de la Costa Oeste. Acciones coordinadas efectivas.

Así los pasos para este Invierno para resistir en el movimiento de los indignados en los Estados Unidos enfrenta grandes retos, pero afortunadamente también va apreciándose claridad entre la turbulencia: diálogo, horizontalidad, unidad, creatividad, intercambio de experiencias, inclusión, toma de espacios, acciones coordinadas entre las diferentes ocupaciones, autonomía, análisis de lo que hasta ahora se ha logrado, preparar la estrategia para la primavera… no nos vamos, tenemos mucho trabajo que hacer en este invierno con creatividad desde la escuela de la rebeldía y la desobediencia civil.

Entrevista con Victor Toro: Cuando los migrantes indocumentados ocupen Wall Street – Primera Parte

24 Nov

“Nadie sabía que existían 12 millones de gentes moviéndose y trabajando y sobreviviendo en el seno de una sociedad tan grande como es los Estados Unidos. Solo ahí es que va a surgir el movimiento serio, verdadero, real, concreto.”

Por Claudia Villegas y Rodolfo Hernández – Huellas Mexicanas

Miembro fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionara (MIR) en Chile, prisionero político durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, exiliado político, y activista incansable en la lucha por los derechos de los trabajadores y los migrantes indocumentados en Nueva York y Estados Unidos, Víctor Toro -quien injustamente enfrenta un juicio de deportación y es acusado de haber pertenecido a una organización terrorista, el MIR- platicó en el sur del Bronx con Huellas Mexicanas acerca del Movimiento Occupy Wall Street y del papel de los millones de migrantes indocumentados y los mexicanos en el futuro de dicho movimiento.

Huellas Mexicanas: ¿Qué opinas del movimiento Occupy Wall Street?

Víctor Toro: Los grandes acontecimientos que se desarrollan en torno al Wall Street, como todas las grandes situaciones, siempre tienen su pequeña historia, y es muy importante recordar algún extracto de esa historia. En el 2006, en Estados Unidos explotó un movimiento social: el de los inmigrantes indocumentados. Participaron 200 mil, 300 mil, 400 mil y medio millón de gentes en las más grandes ciudades como Los Ángeles, Chicago, Nueva York, San Francisco, Washington, Virginia, Boston. Pero ese movimiento no surgió de la nada, surgió porque una situación política se había generado, se estaba madurando en el conjunto de la sociedad. Además de la existencia y la aparición y reaparición desde el anonimato, desde la oscuridad, de la existencia de un conglomerado de seres humanos que sobrepasaba los 12 millones de personas con una infinidad de situaciones humanas, sociales, económicas y políticas que reflejaban en sus rostros y en sus peticiones.

Pero paralelamente a este movimiento de los inmigrantes, ya se insinuaba en ese entonces la existencia de una crisis económico-social en las entrañas del monstruo, en Estados Unidos.  Y esta crisis era tratada de opacar, de silenciar, de no reconocerla. Estamos hablando del 2006. Y entonces, los más ultra reaccionarios, paradojalmente los causantes de esta crisis inicial en el 2006, trataban de mostrar a este movimiento social de protesta de los inmigrantes como los chivos expiatorios, como los causantes de esta crisis que se insinuaba, que aparecía. Entonces nosotros, los indocumentados, éramos los responsables del crecimiento del desempleo, éramos los responsables del aumento del terrorismo, de las diferentes situaciones que empezaba a vivir la sociedad. Si había deserción de la escuela, se decía que era porque los inmigrantes llenaban las salas de estudio. En la salud había un problema con la atención y los recursos para la salud y toda la sociedad, porque los inmigrantes estaban atendiéndose sin pagar. Entonces toda esta campaña es muy fuerte y alienta el desarrollo de sectores de la ultraderecha, del fascismo, del racismo,  del Ku Kux Klan, y de la derecha más derecha dentro del Partido Republicano como dentro del Partido Demócrata.

Y esta crisis que para muchos todavía es como una crisis encubierta, que no maduraba, que no surtía, pone a todo el mundo a reflexionar, a pensar. Siempre hay que tener presente que este territorio llamado los Estados Unidos, es un país conformado por alrededor de 350 millones de habitantes en el que la mayoría son gente anglo sajona, y por supuesto,  con un enorme crecimiento en los últimos cincuenta años de la población hispana. Se habla de que ya nos convertimos en la primera minoría. Entonces… no sé para que sirve ser primera, segunda o tercera minoría, pero bueno hemos crecido.

Es este cuadrito muy sucinto el que conlleva a que surja dentro de la lucha electoral desde hace dos años y medio atrás toda una tendencia “progresista” dentro del Partido Demócrata que postula a Barack Obama como candidato a la presidencia. Este hombre y este Partido logra capitalizar en alguna medida los descontentos, aplacar y dividir, neutralizar el movimiento de los inmigrantes, y adularlo con promesas de una posible ley de legalización en los primeros cien días cuando él fuera el presidente. Se transforma en el primer presidente negro de los Estados Unidos y es la respuesta que la clase dominante le da a esta crisis que todavía no la reconocen como tal, aun cuando en las postrimerías, al final de la campaña electoral, el Bush alcanza a decir que lo que se vivía en Estados Unidos era una recesión económica para lo cual había que realizar un rescate económico. Y logra con toda esta campaña en contra de los inmigrantes, con toda esta campaña en contra del terrorismo y el aumento de todos los males sociales en toda la sociedad, logra un apoyo en el Congreso para intentar salvar,  y rescatar de la crisis que el reconoce que se ha gestado en Estados Unidos. Una recesión con nombre y apellido de carácter económico en el país más poderoso del mundo. Y no sé a donde fueron a parar estos setecientos mil millones de dólares. Se supone que lo reparten entre los consorcios bancarios más poderosos que por su cuenta administran estos chavos, y que a veces desaparecen y nunca se sabe si sirvieron o no sirvieron, ni en que se invirtieron.

Pero también, apenas asume Obama, logra otro stock de dinero -un poquito mayor-  y también busca los mismos objetivos que buscó Bush. Y uno llega a pensar mal intencionadamente -o bien intencionadamente- que como que se repartieron la torta. O sea, los primeros 700 mil millones se los llevaron los Republicanos y los otros 700, los Demócratas. Se los repartieron entre sus adictos, sus apoyadores, y trataron de salvarse como dice el dicho, “que se salve el que pueda, pero primero nos salvamos nosotros.” Y eso ha pasado como desapercibido, ya nadie se acuerda de esta cantidad de dinero, que además sale del bolsillo de los contribuyentes, de cualquier persona que contribuye o que está en el frente laboral de este país. De ellos es, dinero para salvar a los que causaron la crisis -o sea, a los poderosos. Entonces con eso, Obama  y el Partido Demócrata, partía de reconocer que sí había una crisis y una recesión económica y que paulatinamente han sido más enfáticos en describir esta crisis.

Nunca los inmigrantes han sido acusados como los posibles culpables o uno de los culpables de la gestación de esta crisis por parte de la crisis dominante, por parte de los racistas, por parte de los sectores más ultraconservadores, ultra reaccionarios, tanto dentro del partido Demócrata como en el Partido Republicano, en el Congreso o en la Cámara, en la Casa Blanca o en el Pentágono. Siempre siguen teniendo esta opinión. Entonces, esta situación de recesión económica se ha prolongado por demasiado tiempo en los Estados Unidos. Ellos creen que ésta puede terminar, pero también dicen que todos los visos económicos de todos los economistas y estudiosos de aquí de los Estados Unidos -de todas las filiaciones políticas- es que no sólo la crisis se ha prolongado en el tiempo, sino que existe la amenaza de una profundización y la posibilidad de que se desarrolle de una manera más profunda. Y eso lo dicen hasta voceros del gobierno, y ahora lo repiten con más fuerza los que causaron la crisis original en los Estados Unidos, y que son la oposición Republicana racista.

Es en ese transitar que estamos, cuando ocurre la profundización de la crisis en Europa por salvar a Grecia. Ahí ha habido una última salida de parche para la situación. ¡Todos han sido parches, todas las soluciones! Para ayudar a Europa, para ayudar a España, para ayudar a Francia, para ayudar a la propia Inglaterra e incluso para salvar a la propia Alemania. Entonces esa crisis también se ha ido manteniendo en el tiempo y así es que surgen todos estos llamamientos populares para enfrentar nuevas y viejas situaciones. Viejas situaciones como la del África del Norte, que se producen grandes movimientos sociales convocados por el Internet, el famoso facebook, y el famoso twitter, y etcétera. La revolución de los twitter, la revolución de los facebook, y la revolución del Internet convocando a la liberación y la revolución del África del Norte. Y generan grandes movimientos sociales, y lanzan grandes movimientos de descontento a las grandes plazas populares, y tumban regímenes autoritarios, tumban dictaduras como las de Mubarack, cae Egipto y cae Túnez y caen un montón de pequeños gobiernos, mientras que por el otro lado también ellos desarrollan otras guerras paralelas donde las contradicciones toman una dirección diferente, como es en el Yemen, donde el gobierno que ahí existe es un gobierno títere del imperialismo y ahí pues no están las mismas fuerzas que involucran en Libia y tratan ellos de parar estas revoluciones superficiales por el Internet, pero que no son todavía revoluciones sociales.

Como yo decía en una conversación hace poco: la revolución no se hará por Internet. Hay que decirlo de manera enfática y radical, porque por Internet no se construye poder popular y comunitario. No se construye una alianza social revolucionaria de los pueblos, no se construye un partido revolucionario, no se construye una conciencia revolucionaria, no se educa combatientes y militantes para la lucha de clases. La lucha de clases es el termómetro histórico infaltable en todo acontecimiento histórico. Desde ahí es que surgirá la posibilidad de hacer avanzar todos estos movimientos sociales. No los estoy rechazando, pero no nos hagamos grandes ilusiones en estos movimientos convocados desde arriba.

La revolución siempre será una revolución de abajo y será un enfrentamiento de clase que en algunos momentos es encubierto como fue la lucha de los inmigrantes por 15 o por 20 años: silenciosa, desconocida. Nadie sabía que existían 12 millones de gentes moviéndose y trabajando y sobreviviendo en el seno de una sociedad tan grande como es los Estados Unidos. Solo ahí es que va a surgir el movimiento serio, verdadero, real, concreto. Entonces, eso no significa que no valoremos estos movimientos contestatarios, estos movimientos de indignados e indignadas. Ellos están haciendo su aporte, Liberty Plazaestán haciendo su contribución, están involucrando a amplios sectores que están siendo afectados por la crisis. Porque no sólo aquí ha sido la crisis de los migrantes. La recesión creó la crisis del sector hipotecario. Por ahí Obama tiró una medida de parche para beneficiar a 900 mil personas, ¡pero son 9 millones los afectados por la crisis hipotecaria! ¿Y qué pasa entonces con los otros millones de gentes? Puede que hayan unas soluciones de parche para los desempleados. Son el 13% de la población. El 13% de la población desempleada significa que son 45 millones de desempleados en este país producidos por la crisis actual.

A eso hay que agregar los afectados por la crisis crónica en los Estados Unidos, los que nunca han podido trabajar, los que viven de todas las entradas y el estado de bienestar y todos los resquicios, los que estuvieron en la guerra y que viven del sistema y que viven un sistema disfrazado. Esos son millones, son más que los 45 millones. Deben haber aquí, superior a 100 millones de gentes que no trabaja en este país, que no está resolviendo sus situaciones, y eso ha implicado el aumento del desamparo, el aumentó de los problemas económicos. Se acerban los ánimos y por lo tanto hay una situación de violencia generalizada que atraviesa todos los poros de la sociedad y del ser humano. Por eso es que hay más violencia doméstica, más robo, hay más violaciones, hay más crímenes, más presos, etcétera. Hay una tendencia mínima a la descomposición del sistema mismo cuando empiezan a expresarse de manera tan masiva estas situaciones, este cuadro. Ustedes ven los cuadros de la gente que anda haciendo fechorías en la calle es mayor en todas las direcciones. No sólo de violaciones, de robo. Hay gente que está asaltando bancos, que se está metiendo al supermercado. Y que hay un estado de corrupción generalizado, no sólo a nivel mínimo. Ya los políticos están robando a manos llenas y de forma descarada: los concejales, los gobernadores, los alcaldes y los pacos –los policías. Hay dos o tres procesos en los que se están investigando a grandes grupos de policías en las más altas esferas que han estado involucrados en contrabando de drogas, armas, etcétera. Hay unos mínimos rasgos de la descomposición por consecuencia de esta recesión reconocida y a veces desconocida por los estamentos del poder.

El movimiento y la militarizacion del control policial en Estados Unidos

12 Nov

por Ayesha Kazmi, traducido por Lucas Anton

compartido desde http://www.sinpermiso.info

En nuestra historia no tan lejana, de las protestas se encargaban en los Estados Unidos las fuerzas de orden público locales, que se ocupaban de manifestaciones y marchas como un simple contratiempo, mediando y dirigiendo allí donde fuera necesario. Hoy en día, observar la interacción entre los movimientos sugiere que algo distinto se está tramando. Las actuales protestas de “Ocupa…” se están viendo hoy definidas por un apabullante conjunto de estrategias de orden público, y las prácticas presentes manifiestan una novedosa tendencia preocupante.

Si bien la presencia de antidisturbios no es necesariamente un rasgo cotidiano de ninguna protesta en concreto, la frecuencia con que estamos siendo testigos de su despliegue en las calles a lo largo y ancho de los Estados Unidos basta para dar al ciudadano medio motivos de preocupación; el exceso de fuerza que se aplica de modo rutinario resulta alarmante.

En los primeros días de “Ocupa Wall Street”, los manifestantes empezaron a advertir la presencia de la Unidad Antiterrorista en la Plaza de la Libertad. Joanne Stocker, que se convirtió en parte integrante desde el primer día en Wall Street, recuerda haberse despertado en las jornadas iniciales teniendo a una furgoneta de la Unidad Antiterrorista aparcada en los márgenes de la Plaza de la Libertad, que le grababa en video a ella y sus amigos mientras dormían.

Los manifestantes de otras acampadas de “Ocupa…” ofrecen historias similares. Robin Jacks, miembro del equipo de medios de comunicación de “Ocupa Boston”, cuenta haberse visto fotografiada en múltiples ocasiones por la policía. Dustin Slaughter, que pasó tiempo tanto en “Ocupa Wall Street” como en “Ocupa Filadelfia”, atestigua la presencia de la Unidad Antiterrorista en la Plaza de la Libertad, y afirma que la Unidad ha estado allí filmando de manera regular. Slaughter comenta asimismo: “Las Unidades de Seguridad Interior de la Policía de Filadelfia han mantenido una presencia regular en la acampada de “Ocupa…””.

Los manifestantes no se equivocan desde luego al considerar con ojo crítico la estrategia de orden público que se encuentran en “Ocupa…”. La Patriot Act estadounidense, cuyo décimo aniversario se cumplió la semana pasada, otorga al gobierno de los EE. UU. facultades prácticamente sin control para espiar y rastrear las actividades de los ciudadanos estadounidenses corrientes sin motivo probable desde justo después de los atentados del 11 de septiembre. Por esa razón, no debería causar sorpresa que las instancias de orden público – así facultadas– hayan aparecido en diversas protestas de “Ocupa…” armadas de cámaras para mantener la vigilancia sobre manifestantes que no hacen otra cosa que ejercer los derechos que garantiza la Primera Enmienda.

Las informaciones sobre la detención buscada de “líderes” informales en Wall Street, Chicago y Boston indican que se han puesto en funcionamiento medidas de vigilancia. En Boston y Chicago, las informaciones sobre detenciones prolongadas y humillantes de determinados líderes de “Ocupa”, por lo general de grupos de Direct Action, medios de comunicación, legales y médicos, resultan inquietantes. Dan Massoglia, del equipo de medios de comunicación de “Ocupa Chicago” informa además de que a los individuos detenidos se les privó de la posibilidad de hacer una llamada, de comida y agua, y se les retiraron los colchones de las celdas, mientras que una mujer quedó en situación de incomunicada.

El toque de queda impuesto en los parques de las ciudades ocupadas es igualmente desconcertante. La Plaza Legislativa, escenario de “Ocupa Nashville”, recibió instrucciones de cerrar entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana, lo que hacía imposible ocuparla. Las órdenes, sin embargo, no siguieron el procedimiento habitual. En lugar de emitirla la municipalidad de Nashville, la orden procedía del Departamento de Prevención y Seguridad Interior del estado de Tennessee.

Nancy Murray, directora de educación de la sección de Massachusetts de la ACLU (Unión Estadounidense de Libertades Civiles), considera los diversos signos de implicación del Departamento de Seguridad Interior como un importante indicador de que el gobierno federal está orquestando el control policial de las protestas de “Ocupa…” a lo largo del país.

“Podría constituir una grave preocupación, pues mostraría que el gobierno federal esté posiblemente desempeñando un papel activo oponiéndose a los derechos de libertad de palabra y reunión pacífica”, afirma Murray.

¿Quiere eso decir que se trata a los manifestantes como terroristas? “Es pronto aún para decirlo”, afirma Murray. “Pero es evidente que los federales andan vigilando y observando para conseguir más información (…) Es posible que la Fuerza Especial Conjunta para el Terrorismo lleve la voz cantante”.

“Podría entender que al inicio de este movimiento debiera haber cierta presencia de las Unidades Antiteroristas operando en la Plaza de la Libertad, pues nadie sabía quiénes éramos ni qué representábamos”, declara Stocker. “Hoy su presencia no es más que pura exageración y antagonismo. Está claro lo que defendemos y está claro que no somos terroristas”.

Los manifestantes de “Ocupa…” deberían familiarizarse con la Patriot Act. El artículo 802 ampliaba la definición de terrorismo interior para incluir a personas que llevan a cabo actos de desobediencia civil al objeto de coaccionar o influir en la conducta del gobierno por medio de la intimidación de la población civil. Además, los manuales de entrenamiento del Departamento de Defensa estadounidense, hasta su enmienda en el año 2009, hacían equivalentes la protesta con el “terrorismo de perfil bajo”. Aunque el Departamento cambió su redacción hace dos años, los abogados y activistas de derechos humanos siguen manteniendo su preocupación por si el sentir y la intención se habrán puesto a la par de este cambio.

Por último, está la inquietante cuestión del excesivo uso de la fuerza en “Ocupa…”. En otoño de 2008, el Army Times [diario del ejército estadounidense] informaba de que por vez primera el ejército de los EE. UU. planeaba estacionar una unidad activa bajo control del Mando Norte que sirviera de respuesta federal de alerta en momentos tanto de emergencias naturales como de origen humano, incluyendo ataques terroristas. El adiestramiento incluía una panoplia no letal, algunos elementos de la cual ha estado utilizando el ejército estadounidense en Irak, destinadas a someter a los revoltosos.

“La panoplia cuenta con equipamiento para levantar rápidamente un control de carretera, barreras de clavos para ralentizar, detener o controlar el tráfico, escudos y bastones, y balas beanbag“.

Pese a la existencia de la Guardia Nacional, cuya razón de ser estriba en reforzar a los guardianes del orden público civil cuando se exceden sus capacidades, esta unidad adicional, de acuerdo con el Army Times, puede ser convocada para que preste ayuda en caso de disturbios ciudadanos o control de multitudes. El exceso de fuerza mostrado en algunas de las ubicaciones de “Ocupa…” – con el uso de gases lacrimógenos, el presunto recurso a balas de goma y la presencia detectada de armas sónicas– se está convirtiendo en modelo. Un manifestante californiano, que desea permanecer en el anonimato, recuerda sufrir la experiencia del ingenio acústico de largo alcance (LRAD, long range acoustic device) en Oakland la semana pasada.

“Me han lanzado tres veces gases lacrimógenos, de manera que la primera vez que vi el cañón acústico, me entró pánico. Cuando activaron el cañón, sentí mareo y nauseas. En un momento dado, me desplomé. Me di cuenta de que los demás iban cayéndose también y algunos vomitaban”.

Esas tecnologías de antidisturbios fueron calificadas como inhumanas por observadores de derechos humanos cuando se utilizaron para reducir a manifestantes desarmados y pacíficos durante la revuelta social acontecida en Tiflis, la capital de la república de Georgia, en el año 2007. No ha lugar a que existan en un país democrático. Las autoridades pueden describirlas como “no letales”, pero pueden también volverse mortales si las emplean mal agentes de orden público imprudentes. El movimiento “Ocupa…” es de forma explícita un ejercicio no violento de los derechos garantizados por la Primera Enmienda, pero el control policial sobre el mismo tiene todas las trazas de una espeluznante militarización del orden público en los Estados Unidos.

Carta de una joven activista: aprender a partir de los años 60

31 Oct

de Laura Whitehorn

[Ex-presa política cuenta la historia de los movimientos de los años 60s, represión política y la política de raza en los EE.UU. En inglés: Letter to a Young Activist]

Si usted vio la película El tiempo subterráneo, vio tres minutos acerca de mi. La película, a través de entrevistas, narración y fragmentos, describe el génesis y caída de un grupo activista radical con ese nombre desde 1969 hasta la mitad de los setenta. Di algunas reflexiones de mi participación en ello.

Aprender de los sesentas, una marea alta de levantamiento radical, cuando masas de gente en este país junto a gente de todo el mundo quienes estaban luchando guerras por liberación nacional y contra el colonialismo y racismo, pueden ser útiles para quien está comprometido en política de cambio social. Después de todo, aprendiendo las lecciones del pasado puede ayudar a entender que hacer en el presente.

El tiempo subterráneo, desafortunadamente, se enfoca sobre los radicales blancos y en el proceso, deja fuera dos importantes verdades de nuestra historia. La película ignora el aumento de gente encarceladas en los setentas y su efecto en activismo político, y esto salta el valioso trabajo del Partido de Pantera Negro, muchos quienes terminaron en prisión. El hilo que se une y por qué quiero que usted se preocupe en su activismo hoy, tiene que ver con los que fueron olvidados, los prisioneros políticos que todavía están encarcelados.

Un resultado muy significativo de encarcelamiento de masas es como esto contribuyó a la prevención que emerja un movimiento eficaz revolucionario de masas.

Digo esto desde mi propia historia. En 1985, me convertí en una prisionera política yo misma.  No era que yo fui enmarcada o no había violado la ley – totalmente admito que la rompí por motivos radicales (revolucionarios) políticos, como parte de un movimiento con objetivos políticos. Aquellos objetivos  conforme a los convenios internacionales contra el genocidio y el racismo, y fueron cometidos al asegurar derechos humanos para la gente oprimida aquí en los Estados Unidos. Yo era parte ” del Caso de Conspiración de Resistencia. ”

Explico en la introducción al libro, la Guerra Anterior, como seis de nosotros, incluyendo a Marilyn Buck, Linda Evans y yo, fuimos acusadas de conspiración de bombardear muchos edificios gubernamentales que eran símbolos de racismo domésticos. era la oficina de la Ciudad de Nueva York, la Asociación Benévola (conocida para apoyar a policías, quienes habían matado a civiles inocentes). Elegimos como blanco la ABP seguido de la muerte de la abuela negra Eleonor Bumpurs en 1984. También fuimos acusadas de bombardear edificios militares gubernamentales que eran símbolos de la política exterior de U.S.A., incluyendo el Edificio de Congreso después de la invasión a Granada y bombardeo al Líbano en 1983.

Nos limitamos a objetivos específicos y planeados con cuidado, y nadie fue herido en ninguno de los bombardeos. Nuestra acusación de cargos de uso “violento y medios ilegales,” pero las políticas gubernamentales a que nosotros nos oponíamos, eran ellas las violentas e ilegales. Creíamos que ayudando las luchas del pueblo por libertad, quería decir que tú tomas algunos riesgos también.
Fui sentenciada a 23 años a una prisión federal, y un poco más de 14 años después yo había servido la porción máxima de mi condena sin indulto (maxed out) y fui liberada en 1999.

Marilyn Buck, mi querida camarada, fue mantenida tras las rejas por 25 años. Fue liberada el 15 de julio del 2011 y murió de cáncer 20 días después, el 3 de agosto del 2011.

Marilyn siempre insistió sobre la necesidad de una visión revolucionaria: ¿para qué luchamos? Deberías saber acerca de una entrevista que ella dio desde la prisión en el 2001. Ella decía,  “Tenemos que tomar nuestra liberación humana tanto en lo posible como mujeres, como lesbianas, como heterosexuales. Apoyar el derecho de seres humanos de tener sus propias naciones, su propia liberación, y su propia justicia. “Y luego ella habló otra vez de aquella palabra – la visión. ” Pienso en la visión cuando tenía diecinueve años, de justicia y derechos humanos y la igualdad de la mujer. Esto era una maravillosa visión…sin una visión, usted no puede ir adelante. ”

Prisioneros Políticos y Su Visión
Entonces quiero decirle sobre una visión que tengo para activistas hoy, y como el apoyar prisioneros políticos nos trae en el toque con aquella visión. Luchando por su liberación, luchamos no simplemente para corregir o ajustar el sistema de la prisión, pero comenzar a crear una sociedad realmente igualitaria, un capaz de liberar a la humanidad y dar el ala a la creatividad humana.

Sin embargo fui maltratada en la prisión, muchos del movimiento Pantera Negra fueron tratados peores. Catorce años no son muy largos – no cuando comparado a una cadena perpetua indeterminada.

Los efectos de encarcelamiento aumentado por períodos ampliados recientemente fueron expuestos en un nuevo libro brillante sobre el sistema estadounidense de la prisión, El nuevo Jim Crow: Encarcelamiento De masas en la Edad de los Daltónicos por Michelle Alexander. Como ella indica, englobando los números de personas que  han sido encarcelados desde los años 1970, sobre todo los jóvenes de color. Ella nota que más hombres negros son encarcelados en EE UU hoy que fueron esclavizados en EE UU antes de la Guerra civil. Los efectos paralelos sobre la lucha para la liberación son claros.

Mi primera conciencia que este país – a pesar de su chapa de democracia – sostiene a prisioneros políticos vino a finales de los años 60, cuando Fred Hampton, entonces de 20 años, líder de Illinois del Partido Pantera Negro, fue culpado por un robo de un camión de helado por 77 dólares. Yo había llegado a conocer a Fred Hampton, y él era un hombre generoso, carismático y un maravilloso orador. Pero esto no tomó mucho antes que el gobierno, y sobre todo la Brigada de Investigación Criminal y la policía local, abriera una guerra contra los Panteras. Y el programa de los panteras negras de defender a las comunidades negras de los ataques y brutalidades de la policía no sucedió nada para ganar en su favor a los ojos de las agencias de ejecución de leyes. A la edad de 21 años, Fred Hampton fue asesinado en su cama en la madrugada por policías federales de Chicago, evento que fueron documentados claramente. El gobierno encontró las Panteras y su visión de poder de la gente de ser una amenaza demasiado grande para tolerar.

Otros panteras fueron encarcelados, muchos sobre fraudulentos cargos (como los 21 panteras en Nueva York). Las Panteras Negras fueron atacadas por la policía debido a su trabajo político y fueron sujetos bajo una intensa vigilancia por la policía COINTELPRO, el programa de Brigada de Investigación Criminal encubierto que más tarde fue expuesto por su espionaje doméstico, asesinatos y otros esfuerzos para interrumpir a activistas progresivos en EE UU.
Usted bien puede ignorar de algunas personas que fueron puestas en la prisión durante aquellos años – la gente que permanece encerrada hoy, aproximadamente 40 años más tarde. Usted probablemente no se ha enterado de Herman Bell o Ed Poindexter, Viruta Fitzgerald o Sundiata Acoli.

Quiero que conozcas acerca de estos prisioneros, y los ayudes. Pero quiero que tú encuentres tu propio medio de hacerlo. No tienes que estar de acuerdo con la política revolucionaria de ellos y mía que practicábamos en esos días. No tienes que estar de acuerdo con lo que llamamos lucha armada, o la idea de que cuando las poblaciones oprimidas luchan por sus derechos a sus propias determinaciones, esto tiene sentido para gente que cree en un mundo mejor y participar. No tienes que estar de acuerdo que “luchar el poder” incluye luchar con armas. Incluso aquellos de nosotros que creemos aquellas cosas están bien conscientes que el mundo es un lugar muy diferente ahora, que lo era en las décadas después de la Segunda guerra mundial, cuando colonias como Rhodesia hoy Zimbabwe y Viet-Nam fueron capaces de echar fuera a los franceses, después a los norteamericanos. Estrategias para activismo sólo funcionaran si ello refleja condiciones políticas, y esas condiciones han cambiado enormemente desde las décadas del sesenta y setenta. Y tú no tienes que creer que alguno de los prisioneros políticos son inocentes, aunque en verdad muchos lo son   y que muchos tenían pruebas sesgadas por procesamientos torcidos, incluyendo el uso de testimonios extraídos bajo tortura. Creo que conociendo acerca de estos prisioneros políticos  beneficiará tu activismo. Conocer a Jalil Muntaqim por ejemplo, y el hecho que ha estado tras las rejas desde 1971 esto visto por usted el rol que juegan las prisiones en el aparato represivo del gobierno tanto contra movimientos radicales de izquierda, como contra cualquier futura actividad de resistencia seria. Muntaqim  fue uno de las personas nombradas específicamente en los documentos COINTELPRO quien necesita ser “neutralizada” por sus actividades políticas. Fue condenado por la muerte de dos policías de Nueva York, junto a Herman Bell y Albert Nuh Washington, fue declarado culpable bajo pruebas dudosas y falsificadas después de que el primer juicio acabara invalidado.  Él sigue manteniendo su inocencia.

No sólo tener a los prisiones sido enormemente acertadas en la separación de comunidades de sus líderes, pero las condiciones modernas de la prisión – más que en el pasado – también han tenido éxito en el minado del potencial para desarrollar a nuevos líderes en  comunidades de negros y latinoamericano.
Que habría pasado, usted supone, si a Malcolm Little, en vez de servir seis años por crímenes menores, hubiese sido encarcelado durante un tiempo mucho más largo, encerrado en las condiciones de aislamiento a largo plazo en lo que de manera eufemística se ha llamado ” el alojamiento especial ” (por ejemplo, cómo están los prisioneros de Pelican Bay en California) no se le hubiese permitido recibir libros políticos, no tener permiso para hablar con nadie. El pensamiento que desarrollo a través de la lectura y conversaciones en prisión durante los cincuenta habría sido aplastado, y no podría haber habido ningún Malcolm X.

Mirar Adelante y Referirse
Insoportables y duras condiciones forman la realidad  de hoy para muchos prisioneros estadounidenses. Aquellos prisioneros políticos que permiten solicitar la libertad condicional afrontan obstáculos impresionantes y la negación regular.
De todos modos los prisioneros políticos han seguido organizándose en la prisión, creando modos de cultivarse personalmente así como mejorando su comunidad – la comunidad de aquellos marcados por la guerra de drogas y el encarcelamiento de masas. El preso político Eddie Conway, por poner un ejemplo, ha desarrollado un tremendo programa en muchas prisiones de Maryland que están exitosamente preparando a jóvenes pandilleros en diferentes modelos para relaciones sociales. Durante sus años de prisión Marilyn Buck debe haber enseñado a cientos de sus compañeras de prisión, matemáticas y a leer, además de servir como un modelo a imitar para como promover una moralidad humana en resistencia a la matanza de alma, carácter distintivo deformado de prisión. Los prisioneros políticos han aprendido como promulgar estrategias creativas y eficaces para responderle a la represión – como, en las condiciones de ineficacia, con pocos recursos en el camino, derribar valores represivos y capitalistas.

Estos prisioneros políticos tienen muchas lecciones para compartir con activistas. Los sé; los visito; ellos son la gente que usted querría conocer. Ellos son graciosos, inteligentes,  preocupados, con gran interés en acontecimientos mundiales, el progreso de comunidad, problemas que afrontamos cuando tratamos de reparar la sociedad. Ellos tienen la capacidad y la historia para enseñar.

Como Marilyn Buck, no pienso que podemos ser activistas eficaces sin una visión. Conocer a estos prisioneros – aún más, luchar para liberarlos – haría tu activismo más poderoso, y esto te ayudaría a formar una visión de acción.

“A riesgo del parecer ridículo, ” un cierto activista latinoamericano una vez dijo, ” el revolucionario verdadero es dirigido por un gran sentimiento de amor. ” Esto era una enorme parte de la visión que nos inspiró para aguantar en los años 60. Esto es una gran parte de que dibuja a la gente para aprender sobre la historia de aquella era. esto es la parte de por qué todos los activistas progresivos deberían saber y apoyar – y exigir la liberación de – prisioneros políticos. Como usted no puede construir un movimiento esto va a durar si sus poderosos pensadores y voces son sofocados, oprimidos y encarcelados – no si usted deja a sus compañeros olvidados.

Laura Whitehorn ha sido un activista izquierdista desde principios de los años 1960. Ella estuvo 14 años en la prisión federal como presa política y fue liberada en 1999. Ella corrigió las escrituras de Safiya Bukhari, una antigua Pantera Negra y el presa política, publicado en 2009 como la Guerra anterior: La verdadera historia de cómo ser una Pantera Negra, Guardando la fe en prisión,  Luchando por aquellos olvidados, de La prensa feminista. Ella trabaja como redactora en la revista POZ.

Para ocupar y desocupar

23 Oct

Original en inglés: “To Occupy and Unoccupy”

Traducción por li.

"Desocupen Puerto Rico" | "Una colonia de USA desde 1898" | "Servicios de re-educación provistos por Ricanstructed" | UNOCCUPY PUERTO RICO by vagabond ©

“Ésta es una guerra que ha estado sucediendo desde la invasión de Norteamerica.”
-Rev. Pedro Pietri

Con los sucesos del movimiento de ocupación en Wall Street y los crecientes movimientos de ocupación a rededor de Estado Unidos, ésto es solo un recordatorio de que algunos de nosotros han estado lidiando con la ocupación por siglos. Aunque apoyamos las ideas de detrás de Ocuppy Wall Street y otros movimientos ocupas, queremos que aquellos que han elegido la terminología de “ocupación” sean consientes de la oculta e no reconocida historia detrás de esa palabra cuando la escuchamos las personas no blancas.

Nosotros quienes no somos blancos, hemos estado lidiando con ésta “ocupación” de una forma u otra desde 1492 cuando Colón “descubrió” América, para él. Ése descubrimiento, abrió la puerta a otras naciones europeas, se pelearon rotundamente ente ellos para colonizar, violar, saquear y enriquecerse a expensas de indígenas. Desde el genocidio de los pueblos nativos en el Caribe, Norte, Centro y Sudamérica que ésta “ocupación” trajo a nosotros más de 500 años atrás el negocio del holocausto de los esclavos del Trasatlántico africano y la posterior incontrolable colonización de África. La historia de la ocupación de tierras indígenas, no termina con el aniquilamiento, sino que continúa hoy en nuevas formas de violencia. La erradicación de los idiomas de los pueblos nativos, cultura e historia, son la nueva “ocupación” con el triunfo de la ocupación forzada de tierras de nativos, lo único que queda por ocupar son las mentes de aquellos que se las arreglaron por sobrevivir…

"Desocupen Isla Tortuga" | "Ocupada desde 1565" | Re educación provista por Ricanstructed | Desocupen Isla Tortuga por vagabond ©

La idea más equivocada que tiene la gente blanca es que solo los no blancos tienen que lidiar con el racismo. Que lo que los blancos no se dieron cuenta es que el racismo es solo el glaseado en el pastel de la lucha de clases. Que lo que está hecho para no blancos bajo la fachada del racismo es solamente una prueba de lo que te harán eventualmente a ti. La ironía de ésta situación es que nosotros los no blancos quienes hemos estado lidiando con ésta “ocupación” todo el tiempo.  Cinco centenarios fueron el canario en la mina de carbón. Pero te haz re-usado a ver el graffiti en el muro. Ahora que haz perdido tus casas por bancos y tu animada vida por un empleo y tu brillante futuro blanco se tornó negro (juego de palabras) y estás empezando a vivir lo que hemos vivido por más de medio milenio.

"Desocupen Hawaii" | "Ocupado ilegalmente por USA desde 1893" | Servicios de reeducación provistos por Ricanstructed UNOCCUPY HAWAII by vagabond ©

Si alguna vez te preguntaste por que mas gente de color todavía no han aumentado en el ranking de tu “ocupación” puede ser porque históricamente, una vez que tienes lo que quieres, volverás a ocupar el cómodo rol de blanco privilegiado que te permitió creer que el racismo no era lo mismo que el clasismo. Lo que estás experimentando es sombrero viejo para nosotros, los desalojos forzados de las casas, la inhabilidad para encontrar un trabajo que pague un sueldo fijo, la brutalidad policial, los arrestos frívolos, y tus aventuras con la justicia criminal, incluso tus acampadas de sin-techos, son solo un poquito de las cosas con las que hemos convivido a lo largo de lo que a ti te importaría imaginar. Hemos estado viviendo con un conciencia de cosas que ahora tu solo estás empezando a entender.

Ésto es un aviso para vos de que tu movimiento “Ocupa…” fallará a menos que alcances a esos que tienen más experiencia con la “ocupación” que la que tendrás alguna vez. Déjame reiterar que la gente de color apoya tus ideas de contraatacar en ésta lucha de clases, pero éste movimiento fallará si no se da cuenta de que ésto no comenzó con el colapso financiero del sistemierda en 2008…Comenzó mucho, mucho, mucho antes. A menos que empieces a acordar que la raíz de ésta ocupación que empezó 500 años atrás. Tu actual ocupación fallará.

Ésto es también una invitación para que abras tu dialogo a no blancos quienes han estado en las fronteras de ésta “ocupación” y han sufrido las mayores desigualdades.

De otro modo, te arriesgas a comenzar una ocupación muy similar a la que hemos llegado a odiar, y que solo estás comenzando a sentir, y que te arriesgas a cambiar nada.